Economía Circular y regeneración de sistemas naturales

Aunque cada día se consiguen avances, el modelo de producción lineal continúa predominando en la economía global: se fabrican cosas, se venden, se utilizan y, posteriormente, se desechan. En ese sentido, muchas son las críticas que se alzan cuestionando ese patrón en este contexto global y cuestionan la predominancia del consumo por sobre el uso regenerativo de los recursos.

Para el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), la regeneración de sistemas naturales tiene que ver con el “cierre de los ciclos de nutrientes, devolviendo la materia orgánica a la biosfera y de esta forma posibilitando la recuperación de suelos, la biodiversidad, y las condiciones naturales en general de los ecosistemas”.

El nexo de ambos conceptos se produce, según la Fundación Ellen McArthur, debido a que “la economía circular se refiere a una economía industrial que es restaurativa por intención; apunta a depender de la energía renovable; minimiza, rastrea y elimina el uso de químicos tóxicos; y erradica los desechos a través de un diseño cuidadoso. El término va más allá de la mecánica de producción y consumo de bienes y servicios […] (ejemplos incluyen la reconstrucción del capital, incluidos los sociales y naturales, y el cambio de consumidor a usuario)”.

En otras palabras, la economía lineal actual es profundamente degenerativa con los recursos y del planeta. Las prácticas circulares promueven la regeneración de la naturaleza, impactando de manera positiva y sostenible la vida de los seres humanos y del medio ambiente.

“La economía circular reconoce que es mejor compartir un libro con otra persona que reciclar sus páginas para hacer una nueva copia; que es mejor diseñar productos de larga vida útil y fáciles de reparar que hacerse cargo de los residuos electrónicos que genera el paradigma de la obsolescencia programada; y que es mejor cuidar los recursos naturales, que agotarlos a través de un uso desmedido que atente contra su capacidad de regeneración”, ejemplifica el MMA.

Cifras del mismo organismo, estiman que ese vuelco en las maneras de producción y consumo que propone la economía circular regenerativa tienen un “potencial económico” de US$4,5 billones al año 2030, mientras que podría generar 95 millones de empleos a nivel global para 2040. En Ciclo S.A. comprendemos que la gestión, el tratamiento y la revalorización de residuos es un elemento fundamental en la economía circular para generar las condiciones que permitan avanzar hacia un desarrollo sostenible, con acciones innovadoras que repercutan de forma positiva en el medio ambiente y en la calidad de vida de las personas.